San Blas

Antigua y Fervorosa cofradía de San Blas Obispo y mártir

La devocion en Aracena a San Blas, Obispo y Mártir data de tiempo inmemorial, ya por el siglo XVI contaba con un grupo de devotos en el antiguo Convento del señor San Sebastián, actual iglesia de santo Domingo. Pero no es hasta un siglo más tarde y por mediación de la Venerable Madre Trinidad, religiosa de la Orden Tercera de Santo Domingo, cuando es nombrado Excelso Patrón de la Ciudad, siendo confirmado por la Sede Apostólica en el 19 de julio 1700 por su SS Inocencio XII.

El 24 de Abril de 1649, estando la Venerable Madre Trinidad en oración en la Iglesia de Santo Domingo se le aparecio San Blas vestido de pontifical, con capa abierta, no vió sus ojos y sus labios y le dirigió estas palabras: "Liberaré a los fieles de la vicaria de Aracena de la terrible epidemia de la peste, a cambio de que prometan conservarme la devoción" y desapareció.

En aquellos tiempos, los cabildos Civil y Eclesiástico se debatían en la elección del Santo Patrón. Las elecciones tuvieron lugar en toda la Vicaria el 16 de Mayo y las distintas Asociaciones Gremiales postulaban a su propio candidato. Los viñadores presentaban a San Ginés, de gran arraigo entre los araceneses, que contaba con cofradía y con una hermosa ermita en la cima del cerro que lleva su nombre, San Sebastián, patrón de los Hortelanos y San Roque que era de los venteros.

Las elecciones fueron infructuosas porque no existía acuerdo, El pueblo se inclinaba por San Ginés, pero al ser santo confesor y no mártir no se le podía conferir el patronazgo. El 2 de junio de 1692 se realizó otra elección infructuosa, y no fue hasta el 13 de Abril de 1698 cuando triunfa san Blas como Patrón Celestial de Aracena.

La antigua Cofradía quedó extinguida totalmente en la guerra civil de 1936.

El 30 de Abril de 1998 el Exmo. Ayuntamiento Pleno acordó, unánimemente, conceder la máxima distinción de la Corporación, la medalla de la ciudad, al Santo Patrón para ensalzar la devoción ancestral que su pueblo le profesa, y como hilo conductor de los lazos de confraternidad entre todos los araceneses. Le fue impuesta solemnemente el 26 de Junio de 1999 en la Plaza del cabildo de Aracena tras una Solemne Eucaristía.

La Hermandad de la Borriquita en 1985 incorpora al Santo a su Hdad y revitaliza su novena anual.

El día de su festividad se bendice los panes y roscas típicas y se reparten entre los fieles y devotos del Santo, que procesiona tras la celebración de un solemne novenario por las principales calles de la Ciudad.

Página web diseñada por Andrés Gómez Palacios y Pablo Murube Martín.

Colaboración de Ana María Palacios Romero.

©2008