II Exaltación a los campanilleros



El altar de la Virgen se ilumina,

Y ante él, de hinojos la devota gente

Su plegaria deshoja lentamente,

En la inefable calma vespertina.

Con devoción los campanilleros caminan,

Con la dulce melodía persistente

Que derrama la gracia en la calle

Estandarte de la gracia concebida.

Inigualables son estos sones,

Devoción secular que supone

Alabar a la Rosa divina

Del vergel, la flor escogida.



El otoño irrumpió en el calendario tan espontáneo como inevitable, entre la incertidumbre del tiempo y el regocijo de los erizos, mientras la sierra, sufre la tragedia del despojo de su verde vestimenta, nos ofrece generosa otra hermosura con el brillo añadido del cristal del agua. El fin del verano avioleta las florecillas, y el rocío humedece los nardos dorados por el sol, van derramando su perfume junto a las azucenas de la Virgen del Rosario. Los ocres y dorados se imponen en un paisaje donde el aire rezuma el alegre sonar de las esquilas. Esplendor constante de los matices de los abedules...Con el verde y oro de los chopos llega octubre, y en sus frescas madrugadas, las sonajas, el cántaro, las guitarras..., endulzan las Aves Marías al son de los campanilleros, que van trasnochando su caminar, bajo el dulce sonar de las campanas...

En el Templo Nuestra Señora del Rosario, en un pedestal de luna deslumbrante, vestida de sol, y coronada por doce estrellas, espera ansiosa las alabanzas del Rosario, derramando las divinas gracias a los hijos que tras su manto esperan la mirada refulgente de una Madre complacida:



Acompaña al Rosario

Siempre el desvelo,

Humilde flor de gracia

La luz del Cielo.

Cristianos piadosos

Todos con prisa

Se dirigen al Templo,

Para cantar gozosos,

Cincuenta Ave Marías.

Las estrellas a diario,

Ante la mirada de las almenas

Recorren iluminando el camino,

De los quince misterios.

Desde Jesús María

Hasta Santo Domingo.



Delante de tu altar nos encontramos

Virgen del Rosario ¡Qué bonita flor! (bis)

Virgen del Rosario ¡Qué bonita flor! (bis)

Porque siempre los campanilleros

Vienen a ofrecerte

Todo su fervor.

Sabiendo que esperas nuestro corazón.


El Santo Rosario de la Aurora

Que todos los fieles vienen a rezar. (bis)

Recorriendo las calles del pueblo

Camino de nuestro Templo Parroquial.

Para celebrar, para celebrar.

Con la Virgen el cristiano encuentro

Que nos llena de consuelo, amor y paz.



SALUTACIÓN:

Presidente y Miembros de la Asociación Cultural Albuhera

Coros de Campanilleros de nuestra Ciudad

Sr. Cura Párroco y sacerdotes

Hermano Mayor y Junta de la Cofradía del Stmo. Rosario

Sr. Delegado de Turismo de la Junta de Andalucía

Sr. Alcalde y Sres. Concejales

Cofrades y Amigos todos



Nuevamente nos encontramos en esta Iglesia Conventual en el Año del Santo Rosario, para exaltar a nuestros Campanilleros, verdaderos protagonistas junto con la Virgen, de este acto que no por modesto, nos inspira una profunda adhesión para confirmar esta devoción secular que honra a nuestro pueblo para ser una vez más, “Tierra de María Santísima”.



En el balcón del Cielo

Hay geranios que lo adornan,

Que son regados con gracia

Por una jardinera de gala,

Que asunta está en los Cielos

Para regarlos con lágrimas.

Ha subido con la Virgen

Para ser su nueva estrella

En una mañana temprana.



Y con este pretil de oraciones y plegarias, ante el Simpecado de María que nos preside entronizada en el altar de nuestras almas, el incienso y las melodías suben al empíreo Celeste:



Al balcón de los Cielos asoma,

La Virgen María Reina Celestial.

Y se alegran los ángeles todos,

Al ver que el Rosario va a comenzar:



Que bonitas sin las mañanitas

De campanilleros con su alegre

Y lindo amanecer.

Las mocitas con cara de sueño

Van con el rosario, rezando con Fe.

Y nosotros cantando y cantando

Pa que se despierte y venga

El que acostado este.


Este coro de campanilleros que todos

Los años a la Virgen le viene a cantar.

Con el rezo del santo rosario

Música y plegaria, por la madrugá. (bis)

Y también las campanas llamando,

Para que la santa misa vengas a escuchar.



Para los campanilleros, resulta primordial el hacer un llamamiento a los vecinos del pueblo para que asistan a los cultos en honor de la Virgen del Rosario y en particular al Rosario de la Aurora. A esto obedece la existencia de muchas letras que tienen como misión hacer tal exhortación, removiendo las conciencias de los que por la pereza se quedan en sus casas, comportando en ocasiones un mensaje un poco reivindicativo:



El Rosario de la madrugada

Es para los pobres que al campo se van.

Y los ricos se quedan acostados

Para que el relente

No les haga mal.


Si al Rosario de la Aurora llaman

Dile que estás malo y no puedes ir

Pues si fuera para divertirte ya te levantarás

Cristiano ruin.



Venid, todos coged,

Las rosas de estos misterios

Y tejed coronas a la Excelsa

Madre del Amor Eterno.

Vamos cantadle a Ella

La oración que todos sabemos.

Salterio de Avemarías

Los devotos que son cientos

Con la aurora peregrinos

Cantando y recorriendo

Los quince divinos misterios.

Campanilleros que recorren

Las calles y los azulejos,

La novena del camino

Con los gozos y dolores

y la gloria que de Dios vino

vamos a rezar a diario

para no quedar excluidos

de este místico encuentro.



Desde tiempo inmemorial, se han producido las rondas de los campanilleros para despertar a las almas cristianas, antes del Rosario de la Aurora; procesión que hasta 1.936 salía de este templo que hoy nos cobija y que ansía la llegada de Nuestra Señora del Rosario, que presidía el altar de cultos. Durante el resto del año la imagen se hallaba en el camarín que tengo a mi derecha. La Virgen siempre estaba iluminada de día y de noche por una lámpara de aceite que servía de vigía a los caminantes que llegaban a nuestra ciudad por la antigua entrada de Aracena.

La Tradición de los campanilleros es una tradición secular que en Aracena se remonta al siglo XVI, que tiene como objetivo el rezo callejero del santo rosario cantando junto con las 10 Avemarías, cada uno de los misterios. Acompañando a estas letras se produce el sonar de instrumentos rudimentarios, propios de unas gentes humildes que testimonian su amor a la Virgen con toda sencillez. De padre a hijos se han trasmitido estas letras. No en vano, la venerable Madre Trinidad, propagadora heroica del Santo Rosario, afianzó esta costumbre para perpetuarla en el tiempo ayudada por el patrocinio de la Virgen Santísima sobre nuestra Ciudad. Conviene resaltar, esta noche, la intervención de Sor María de la Trinidad en esta devoción, a las puertas de conmemorar el cuarto centenario de su nacimiento el 20 de enero de 1.604, fiesta de San Sebastián Titular de este convento. Su niñez estuvo adornada de todas las virtudes cristianas. Su novenario para impetra el culto privado dice “ El primer día que comulgó, su boca se llenó de sangre fragante de Jesús. Esto fue el día de la Ascensión de 1613. Según se refiere ella misma en las memorias que escribió por orden del Provincial de Andalucía –Padre Maestro Fray Alonso de Santo Tomás. Contaba con nueve años;

Su dirección espiritual la llevaban los padres dominicos en cuya iglesia conventual cuidaba con amor fervoroso la imagen de la Santísima Virgen del Rosario, procurándole vestidos y adornos con sacrificio personal. A los trece años de edad recibió el santo hábito de terciaria dominica. Quiso retirarse a una cueva de los montes de Aracena, pero le disuadió su padrastro./. /Pasábase el tiempo de cuaresma sin otro sustento que el Pan de los Ángeles que le daba prodigiosas fuerzas físicas y espirituales para resistir las privaciones a que se sometía en sacrificio voluntario por el bien de los demás. Su afán permanente era pedir por las necesidades de las familias.

Su amor a Jesús Sacramentado despertó en Sor María de la Trinidad felices disposiciones para la Poesía; escribió muchos y muy inspirados versos al Santísimo, al Santo Rosario y a sus principales devociones/. / Durante la Cuaresma hacía públicos Vía Crucis, lo mismo que en Aracena que en Sevilla, a cuestas con una pesadísima Cruz de madera con la que recorría las estaciones en los templos y retablos murales callejeros, sin descanso alguno. Lo propio hacen los campanilleros, cantándole a devociones del pueblo y a Jesús Nazareno:



A la entrada de Santo Domingo

A mano derecha repara y verás

Nuestro Padre Jesús Nazareno

Con la Cruz a cuesta al Calvario va.


La Pastora del valle florido

Llenito de rosas lleva el delantal

va camino de la Santa Iglesia

Donde está la Virgen de la Soledad.



Son abundantes las coplas que ensalzan otras devociones de nuestra ciudad, que por su importancia han quedado inmortalizadas entre las sonajas y las esquilas. Son notables ejemplos las que hacen referencia a la Divina Pastora de las Almas, otras dedicadas a Santa Rosalia, San Vicente Ferrer y al Patriarca Señor San José.



En el cielo se alquilan balcones

Para un casamiento que se va a hacer

Que se casa la Virgen María

Con el patriarca Señor San José.


Yo no he visto prodigio más grande

Que una vara hueca vuela a florecer

En la iglesia de Santo Domingo

La tiene en la mano del Señor San José.



Tan popular es en nuestro pueblo la romería de la Pastora, que pronto le ha compuesto nuestro amigo y tenaz campanillero “él Perdi” la copla denominada “La Pastora de la Iglesia El Carmen” y otras muchas que hacen referencia a nuestra Semana Santa, la Gruta... Porque los campanilleros no sólo cantan los misterios del Rosario, también entonan letras que ensalzan nuestras tradiciones, y nuestro principal patrimonio, la Gruta de las Maravillas:



Aracena cuenta con dos joyas

Que causan al mundo gran admiración.

Es la gruta de las Maravillas

Y nuestra señora del Mayor Dolor.


En las Grutas de las Maravillas

Es donde se admira el poder de Dios.

El cristiano dobla las rodillas

Y el que no es creyente

Reza una oración.



Y siguiendo con la Venerable Madre Trinidad, su fervor le llevó a crear los Rosarios Públicos de mujeres. A iniciativa de ella, “deben España y América el rezo callejero del Santo Rosario. Muy entrado el siglo(XX) aún se rezaba en Aracena al modo como lo fundó esta sierva de Dios. Y ante el retablo mural que señala en la antigua calle del Rosario –Hoy de Pablo Cañizares- de esta ciudad, donde su organizó la salida inicial.”

Este año por gentileza de la Consejería de turismo y Deportes, el cartel anunciador del mes del Rosario y de los campanilleros, lo preside el azulejo mural de la calle Rosario Cañizares, que representa la aparición de la Virgen a Santo Domingo de Guzmán entregándole el Rosario. Azulejo de importante antigüedad que en 1951 se restauró bajo el patrocinio del Conde de las Torres, y en 1826 el Arzobispo de Sevilla concedió cien días de indulgencia a todos aquellos que ante el mismo rezasen una salve.

La inefable predilección de la Virgen por Aracena, se manifiesta de una manera notable en la presencia de la Orden de Santo Domingo en Aracena en sus dos ramas masculina y femenina. Muchos favores se han alcanzado de esta inclinación de María, con la ayuda de la oración y predicación de estos religiosos que sembraron la Fe en tierra fértil. La Venerable Madre Trinidad fundó por indicación de la Santísima Virgen del Rosario, el convento de Jesús María y José. Poética fundación lograda sobre el solar de su propia casa y jardines anexos, donde aún existen naranjos y rosales plantados por sus manos. Azahar para el esposo y rosas para la Madre:



___________________________________________________________________

El texto se encuentra en construcción, pronto subiremos la segunda parte

Página web diseñada por Andrés Gómez Palacios y Pablo Murube Martín.

Colaboración de Ana María Palacios Romero.

©2008